Justo o Injusto

“Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día. Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno? Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.”
‭‭S. Mateo‬ ‭20:8-16‬ ‭RVR1960‬‬

Quién puede ponerle condiciones al Señor? Quién eres tu para ponerle condiciones a Dios? Dios ha sido claro desde el inicio de los tiempos, nos dijo lo que debíamos hacer para tener una vida plena y llena de Su presencia y con nuestras necesidades satisfechas.  Pero también nos dijo lo que NO debíamos hacer y las consecuencias que tendríamos en caso de que hiciéramos lo contrario. Siempre ha habido claridad en Sus planes para con nosotros, con su creación, pero las hemos ignorado.

El señor de esta parábola había hecho un acuerdo con los primeros obreros, con los demás les ofreció justicia, ¿fue justo en todos los casos? Claro que sí!!! Fue justo en todos los casos, en algunos fue más que justo, pero siempre justo.
Así es Dios con nosotros, en la mayoría de los casos es más que justo, Su justicia nos alcanza y su misericordia nos sobrepasa.

Pero el hombre no entiende, no puede entender Su proceder. Llegamos a pensar, basado en las bendiciones (fruto de la misericordia de Dios) de los demás lo que nos toca a nosotros por lo que Dios es para nosotros y lo que nosotros hacemos para El. Justo ahí inicia el problema de la incomprensión, justo en ese momento estamos cruzando esa línea fina en la que pasamos de ser justificados (perdonados, pero no necesariamente porque seamos inocentes) a ser imprudentes, altaneros, creídos de merecer lo que verdaderamente no somos dignos de merecer. Y esto fue lo que pasó con los primeros obreros. Injusto??? Pero se les pagó lo que acordaron!!! No fue injusto para nada fue totalmente justo, ahora si creemos merecer más eso cambia nuestro panorama de ver las cosas.

Entonces Dios pasa a ser injusto, por eso le cuestionamos, lo insultamos, lo alejamos de nuestras vidas, solo porque es "injusto".

Pero debemos entender que nada nos debe separar del amor de Cristo Jesús, nada ni nadie, porque TODO, ABSOLUTAMENTE TODO, lo que suceda en esta tierra, en esta vida sea bueno o sea malo, NO ES la verdadera promesa a la que debemos aferrarnos. Sino al estar en Su Santa presencia por la eternidad!!!! Ahí sí nos debemos querer ver y ahí entenderemos que lo que recibimos más allá de la justicia es PURA misericordia!!!

Dios les bendiga grandemente
Su Esposo y Papi que los ama.

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