Una Petición
Mateo 20:29-34
34 Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.
Una Petición
Que Sean Abiertos Nuestros Ojos
En ocasiones puede que nuestros sentidos no estén todos dispuestos hacia Cristo y esto nos aleja de El o no nos permite conocerle. Este era el caso de estos ciegos, no tenían un sentido sumamente importante (la vista), la cual ustedes poseen porque pueden leer este devocional, pero Dios en Su infinita misericordia siempre tiene como llegar a nosotros, como buscarnos, como abrir otra posibilidad para que le conozcamos, le reconozcamos, le sigamos.
Estos hombre no veían lo que sucedía, pero estaban escuchando, su necesidad, su deficiencia, su estado no les permitía ver lo que sucedía a su alrededor, pero Dios les permite darse cuenta de que está ahí, que está pasando justo frente a sus vidas, de alguna manera lo hará, El lo hará.
Dios no nos va a dejar solos, no nos va a faltar, su intención es que todos le conozcamos, le veamos, le sigamos, le adoremos y El va a utilizar cualquier medio o sentido para estar presente en nuestras vidas.
Pero lo que El realmente quiere es que lo hagamos por completo, que todo nuestro ser le adore. La petición de estos hombres, que definitivamente a pesar de no estar viendo lo que sucedía, todo lo que Jesús estaba haciendo, era algo genuino, era del corazón, por eso se dirigen a Jesús reconociendo quien era y dando el lugar que corresponde. Señor le llaman, Hijo de David, piden su misericordia, ¿a quién más se le puede reconocer o pedir algo como esto que no fuera al Mesias prometido?
Su ojos estaban cerrados, estaban ciegos pero no todo su ser. No podemos poner excusas para escuchar la voz de Dios o ver lo que él está haciendo con nosotros, en nuestras vidas y en nuestro alrededor.
QUE SEAN ABIERTOS NUESTROS OJOS
Ufff!!! Que petición, que sean abierto nuestros ojos, que aquello que no está atento a ti por algún tipo de deficiencia te sirva a ti, que se dirija a ti, que aquello que nos impide verte no sea un estorbo, pero que seas Tu el que hagas la obra para que todo nuestro ser se dirija y se centre en ti.
Entonces cuando poseemos un corazón humillado de esta manera Jesús se compadece de nosotros, nos tocará y recibiremos la vista o eso que nos falta para seguirle. Y de esta manera podamos realmente SEGUIRLE.
Dios les bendiga
Su Esposo y Papi que les ama.
Comentarios
Publicar un comentario